| Historia
En 1790, sobre las ruinas de un castillo llamado “de
Negrales”, una noble familia de Madrid construyó
su palacio de campo. Más tarde, bien entrado
el S. XIX, el Maqués de Villamejor, fundó
sus famosas cuadras, la renombrada yeguada “Figueroa”.
Es en 1982 cuando la familia propietaria decide aprovechar
las posibilidades hosteleras de este fabuloso complejo,
respetando todo el conjunto y su entorno, pero sin olvidar
el confort y la funcionalidad que requiere una instalación
de esta categoría.
Tal fue el empeño y el celo puesto en la restauración,
que el Palacio del Negralejo puede catalogarse hoy como
un museo etnológico que reúne innumerables
piezas entre aperos de labranza, enseres domésticos
y elementos de decoración |